domingo, 6 de abril de 2025

La fragilidad del equilibrio. Victoria Sol Hill, © todos los derechos reservados.

                     Una especie invade el hábitat de otra y la extermina. La pregunta es: ¿Cómo llegó a un sitio que no es el suyo?

                     La venta furtiva de especies exóticas causa multitud de muertes de las autóctonas por culpa del capricho de unos pocos, que desgraciadamente, son muchos, que como niños consentidos, quieren poseer lo inabarcable, lo intocable, lo sagrado.

                     Esas mismas especies exóticas sufren el acoso y derribo de estas mafias que bañadas en ambición, las suman, una a una, a la ya imparable lista de animales en peligro de extinción.

                     Alterar la balanza natural amparados en deseos egoístas o incluso, antagónicamente, en la empatía, acarrea consecuencias desastrosas.

                    Decenas de jabalíes campan a sus anchas por calles, centros comerciales, playas...el equilibrio, herido por construcciones expansivas invasoras de la especie humana yace bajo toneladas de hormigón dispersas por las montañas.

                    Se rompe el equilibrio.

                    Gente rebozando empatía, creyendo hacer el bien, da de comer al animal salvaje, que pierde el sentido de protección hacia lo desconocido y pone en riesgo su vida al acercarse demasiado, arriesgando a su vez el bienestar de niños, ancianos y mascotas, pues no entiende el salvaje de relaciones humanas, pues su condición es más pura, más simple, más directa.

                    Se rompe el equilibrio.

                    Sin embargo abren la veda para cazar al lobo.

                    En pleno siglo XXI, rodeados de tecnología que parece magia, quieren convencerme de que la única manera de proteger al ganado es la caza del lobo, uno de los pocos depredadores del jabalí, el cual huye tan solo por oler su orina. El lobo, un depredador que se agazapa en las montañas y se esconde buscando comida, sin invadir el espacio reservado para los asesinos de la naturaleza, las ciudades. 

                    En pleno siglo XXI me dicen que no hay otro remedio. Que volvemos al medievo, temiendo todo lo desconocido. Viendo monstruos donde solo hay naturaleza. Que como bandoleros asolaremos las montañas a balazos, sacudiendo a patadas la tumba de Félix. Vomitando todas las ideas respetuosas con la Pachamama y escupiendo sobre las leyes, que escritas en las entrañas de la Tierra, claman respeto.

                    Pero ¿Qué podemos esperar de quienes han causado la infamia del calentamiento global? ¿Qué se puede esperar de quienes solo ven el vacío en sus cortas miras? Gente atenazada por el miedo que no ve las estrellas aún sabiendo que están ahí porque la luz de las mismas les asusta. Porque no entiende ni quiere hacerlo. Porque es a su modo o a ninguno. Por abaratar costes. Porque no bajarán sus sueldos ni dejarán de invertir en defensa ni de rescatar bancos. Es más barato permitir los balazos.

                    Se rompe el equilibrio y no les importa. Porque no ven.

                    No ven que respecto a la edad de la Tierra no existimos. 

                    Se rompe el equilibrio.

                    Pero como una brizna de polvo en los ojos, entre un pestañeo y otro, la tierra nos dirá adiós.

Se sacudirá la causa de su malestar y como siempre ha hecho a lo largo de eones, restablecerá su equilibrio, su ley, su mandato.

                    Y cuando no estemos, ese equilibrio, ahora perdido, volverá.

                    Le pese a quien le pese.

                    Lo creas o no.


Debido a los tiempos que corren me veo en la responsabilidad de informar que todos mis textos están escritos por mi, Victoria Sol Hill, todos los derechos reservados y las imágenes utilizadas son libres de derechos descargadas de internet.









4 comentarios:

  1. Es tremendamente indignante lo del lobo :( una absoluta vergüenza. No sé quien sale ganando por esto pero no le viene bien a nadie, ni siquiera a los ganaderos que hay algunos quejandose. Resulta que si cazan al lobo dominante el resto de la manada igual cazan aun mas ganado... ningun sentido tiene. Que pena todo, gracias por el post defendiendo a los pobres lobitos!!

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  2. Por un lado incentivando la caza del lobo y por otro devuelven a la vida modificando genéticamente al lobo blanco gigante… q estaba extinto…. De no creer….a donde vamos???

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  3. Vamos hacia donde nos permitan ir. Referente al lobo blanco creo que han reconocido que no lo han devuelto tal cual, de todas maneras puede ser mejor dar vida que quitarla, por otra parte, la precaución es imprescindible pues una especie extinta resucitada, podría acabar con todo un ecosistema. El debate está servido. Gracias por leerme. 🤗

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Hola, comenta con respeto, estaré encantada de leerte, muchas gracias.

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