Desde hace demasiado tiempo ya se me llena la boca con la palabra vergüenza.
Vergüenza por la deshumanización que nos rodea y vergüenza redundante por la falta de empatía, de conciencia y de responsabilidad.
¿Quiénes manejan los hilos?
Vuelvo a sentir el profundo anhelo de ser gobernada por personas adultas y no por niños caprichosos que se disputan la propiedad de la razón para obtener un voto más en su codiciosa ambición, unos por mantenerse por encima y otros por querer trepar.
Dejad vuestras carreritas de Fórmula Uno para vuestras vacaciones pagadas por todos nosotros y subsanad los errores entre todos. Aquí no hay izquierdas ni derechas. Aquí hay vidas o muertes.
Me da vergüenza ajena que ante situaciones como un genocidio, que no me cansaré de nombrar, con tal de ganar un voto más, nuestros políticos, todos ellos, se enfrentan en una lucha descarnada, unos pisoteando al débil, llamando "gentuza" al común de los mortales y otros subiéndose al carro como portadores de la bandera de la justicia.
¿Qué podíamos esperar que hicieran con la "no incidencia" de las pulseras del sistema Cometa?
La boca se me vuelve a llenar con la palabra "vergüenza". Se me atraganta.
Vergüenza por una ministra que niega lo innegable una y otra vez y vergüenza por los buitres que aprovechan la ocasión para comerse la carne podrida y defecarse en la situación límite de las mujeres maltratadas tan solo pensando en alimentarse de carroña en vez de aportar soluciones.
Pero, ¿ qué podemos esperar de un cuerpo de gobierno en el que siguen en su puesto quienes deberían haber dimitido hace tiempo?
¿Tanto os pesa el orgullo?
¿Tanto os condiciona la asquerosa soberbia?
Hay momentos para la política y este es uno de ellos.
Remitiéndome a la definición de la R.A.E. sobre la palabra "política": [...] el arte, doctrina u opinión referente a los gobiernos de los estados// [...] actividad de quienes rigen o aspiran a regir los asuntos públicos// Actividad del ciudadano cuando interviene en los asuntos públicos con su opinión, con su voto o de cualquier otro modo// Cortesía y buen modo de comportarse// Conjunto de orientaciones o directrices que rigen la actuación de una persona o entidad en un asunto o campo determinado[...]", se ve claramente que habéis olvidado ciertos puntos de dicha definición.
El arte de enfrentaros al contrario, robando, todos, dejando a un lado los intereses del ciudadano que os ha puesto en vuestro asiento ministerial, eso lo domináis a la perfección y regís de aquella manera, siempre negando errores, todos, y volviendo al machaque una y otra vez, todos, de los errores del otro, sin mirarse al espejo y en detrimento de todos nosotros.
Creo que deliberadamente, todos, dejáis de lado las siguientes definiciones de la R.A.E. "Cortesía y buen modo de comportarse// conjunto de orientaciones o directrices que rigen la actuación de una persona o entidad en un asunto o campo determinado"
No es baladí un 1% de mujeres expuestas a su maltratador. Son unas 45 o 50 personas. Aunque fuese una sola. No la conoces... ¿es por eso que no te importa? Claro, no le pones cara, ni nombre. Solo un 1%. Sin embargo, es aún peor. Son unas 4500 mujeres que han estado y puede que aún estén, en peligro.
¿Lo entendéis?
Creo que no.
Debates en la televisión tirándose los trastos unos a otros. Me importa tres pepinos vuestro orgullo, vuestra soberbia, vuestra desvergüenza, vuestra desfachatez al adueñaros unos y otros de la palabra "feminismo", vuestra competición por "quién dijo qué", "quién hizo" o "no hizo qué", o de "quién es la culpa".
Poneros a trabajar de una puñetera vez. Sacad la cortesía junto con la diplomacia y resolvedlo.
Corregid el peor error que es destinar la mínima inversión en algo tan sumamente preocupante como la violencia de género.
Avergonzaros todos. Porque es el fracaso de todos vosotros en conjunto. Avergonzaros de estar representando a un país en el que la mayoría convive con humanidad y respeto, porque no les llegáis a la suela del zapato. Ciudadanos que os eligieron, a derecha e izquierda, ciudadanos que os pagan vuestro sueldo y vacaciones para que resolváis, con seriedad, efectividad y rapidez, un tema de vida o muerte.
Como he dicho en otras ocasiones, dejad las puyitas de instituto y poneros a trabajar.
Muchas vidas dependen de ello y seguro que a todas ellas les importa poco quién tira el ladrillo más pesado al contrario, esta situación os viene grande porque tenéis que aceptar que está por encima de vuestros insultantes partidos políticos. Si no lo hacéis y aportáis soluciones y acciones rápidas todos a una, seréis responsables de la seguridad de todas ellas. Sean del partido que sean.
Y luego ya, si eso, volvéis a jugar al patio del recreo, que estaremos encantados de volver a veros hacer el panoli, en la televisión.
©Victoria Sol Hill

