Mantener tus constantes activas y estables es vital. Sobrevivir al mundano ruido que rompe tu paz, no solo es vital sino necesario. Cientos de experiencias diarias, harán temblar tus cimientos o reforzar tus paredes y para sobrellevar ambas, mantener tus constantes es fundamental, pues tanto en el fracaso, como en el éxito, hace falta una linterna para no perderse.
¿Te has preguntado cuáles son tus constantes vitales?
Dejando a un lado tu ritmo cardiaco, tu suficiencia renal u hepática y tu capacidad pulmonar...¿Cuáles serían tus constantes? ¿Qué lazos te mantienen a flote?
Los amores y las amistades vienen y van...
¿Quiénes se mantienen vivos al otro lado de la línea telefónica a pesar del tiempo, la distancia o la ideología? ¿Quién está para ti y convierte lo que para otros puede ser una disertación aburrida y agotadora, en un interés real y legítimo, por saber de ti, por escucharte, por estar contigo aunque no esté, por darte la mano y soportar tus temblores impidiendo que caigas en el vacío?
Piénsalo. Y mantenlos vivos. Sostenlos tú, cuando caminen sobre arenas movedizas. Sostenlos tú, cuando la tormenta estalle sobre ellos. Sostenlos tú, cuando el viento los empuje en dirección contraria.
Sostenlos tú, porque la interacción es mutua; porque están, porque existen para ti, porque te oyen y te escuchan, porque te rescatan y te sostienen, porque ellos son...tus constantes vitales.
Debido a los tiempos que vivimos me veo en la responsabilidad de informar que todo lo que escribo lo hago sin utilizar la IA y que las imágenes son de licencia libre descargadas de internet ©todos los derechos reservados.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Hola, comenta con respeto, estaré encantada de leerte, muchas gracias.