miércoles, 21 de mayo de 2025

Víctimas genocidas. ©Victoria Sol Hill.

 

Me gustaría ser gobernada por personas y no por partidos políticos.
Me gustaría que en el congreso se rindiera homenaje a los primeros foros griegos, padres de la democracia, mostrando una evolución digna de ser admirada.
Me gustaría que en este país pudiéramos enorgullecernos de que lo que mueve a todos los partidos políticos fueran las personas y no los intereses.
Me gustaría que nos tuvieran el suficiente respeto como para explicarnos con detalle, mediante un técnico si hace falta (abogado, economista, médico..., según la situación), las vicisitudes que tiene que afrontar el gobierno para llevar a cabo determinadas acciones; y me gustaría, que cuando se dé una explicación, que no se tiren piedras, sino que se aporten soluciones.
Y sobre todas las cosas, me gustaría que ante una violación innegable de los derechos humanos, depusieran sus ridículas armas arrojadizas a un lado y hablaran, estudiaran, propusieran ideas y soluciones a las injusticias que nos rodean, desde la más absoluta unión.
Creo que Israel ha perdido la razón que pudo haber tenido el siete de octubre. 
Creo que borrachos de poder, ambición y soberbia, han perdido la vista. 
Ya no son capaces de ver desde la mirada de las víctimas de Hamas que otrora tuvieran; ahora son verdugos de sus propias ideas.
Han esclavizado al mundo.
Ellos, los que fueron diezmados por la esvástica. Holocausto que hasta hoy día avergüenza tan profundamente a los alemanes, que defienden lo indefendible.
Los seres humanos se han convertido nuevamente en un recurso, una cifra prescindible.
No veo personas en Europa.
Solo veo niños muertos.
Cuantos soñamos con tener el poder de pararlo todo. Ser capaces de detener la matanza. 
De decir ¡basta! y que parara. Pero no nos escuchan. 
A los que recurren continuamente al monstruo del terrorismo y de la infamia del siete de octubre, que nos heló la sangre a todos, horrorizándonos y colmándonos el alma de rabia, miedo y dolor; les pido que avancen, ya no es excusa. ¿Por qué miráis para otro lado? ¿Es que acaso estos niños gazatíes son más oscuritos que los que adornan las pinturas de vuestros techos eclesiásticos? ¿Quizás no estáis acostumbrados, al estar viviendo en un país como España, en el que el noventa por ciento de la población es de pelo rubio y piel y ojitos azules? ¿O es que quizás os pareció bien el bombardeo de Guernica? Por ironizar y establecer paralelismos que no quede, quizás así os deis cuenta de vuestra ridícula postura que apoya la impunidad del estado genocida. Si. Genocida.
Por mi parte y honrando a Antonio Machín y su maravillosa canción "Angelitos negros", todos los angelitos me parecen bonitos, sean del color que sean, y me duelen.
Me duele cada boca que no prueba comida ¿y a ti?
Me duelen sus miradas de terror dirigidas al cielo cada vez que escuchan un dron ¿y a ti?
Me duele el trauma engendrado, que desgraciadamente puede ser la chispa de un odio profundo hacia el atacante, cayendo en un círculo vicioso difícil de abandonar para alguien que lo ha perdido todo, no solo a sus seres queridos, sino a su infancia, su inocencia muerta a balazos, arrancada el alma a trozos, la dignidad pisoteada y los sueños rotos.
¿Y...a ti?¿Te duele a ti?
Niños perdidos en un mundo de monstruos donde no encuentran a Peter Pan, sino a los adultos que atacan sin piedad, o a los que, desde la desidia, honran a Poncio Pilato.
No me canso de recurrir a la palabra vergüenza en estos últimos tiempos. Cada vez que creo que la última infamia ocurrida no puede ser superada, acontece lo contrario, pues los monstruos provocan una nueva, aún más desalmada. Retrotrayéndome a mis propias palabras en otros textos anteriores, ellos son monstruos y nos consideran bichos. El asco que provocan sus actos me revuelve el estómago como a los admirados noruegos, que nos superan con creces como civilización. Ni yo ni nadie que aún conserve los pies en la tierra, entendemos que en el congreso el tema de los niños asesinados no ocupe cada minuto de las comparecencias, dejando sus repugnantes puyitas a un lado para condenar rotundamente y en bloque, los asesinatos de niños. Repito. Dejad a un lado vuestras repugnantes puyitas políticas y condenad rotundamente los asesinatos de niños. Repito. Asesinatos de niños. Niños. 
Tantas alabanzas cada uno a su Dios sin ser capaces de aceptar que si vuestro Dios existe, tiene preparada una preciosa escalera tallada en el oro por el que os bajáis los pantalones, que lleva directamente al infierno de Dante, donde tanto los atacantes como los Poncios, serán torturados quince mil veces, sino más, pues los monstruos no se detienen; mientras que los que aún conservamos un alma humana, lloraremos eternamente la impotencia de contemplar un genocidio impune, infame y en directo.
No hay perdón.



©Victoria Sol Hill.


domingo, 18 de mayo de 2025

Sapere aude.©Victoria Sol Hill



Al llegar a cierta edad la vida cambia.
Los amigos se han ido diluyendo con el paso del tiempo y nos resistimos a abrirnos a nuevas amistades, manteniendo siempre las distancias prudentes que nos protejan de posibles desilusiones y fracasos. Se nos plantea entonces el dilema de si realmente vivimos en una soledad elegida o estamos atenazados por el miedo.
Las malas experiencias nos marcan un camino evitativo de las aparentes amistades pues el cerebro está constantemente buscando posibles fallos, trampas, mentiras o humillaciones a las que presuntamente podemos exponernos ante una nueva amistad o grupo.
La sensación de no encajar mas que en tu propio refugio de amor propio, está presente a cada paso, bien sea por el miedo o incomodidad que sentimos o el que despertamos. 
Desgraciadamente, las mujeres solteras, independientes, empoderadas, seguimos expuestas a la mirada patriarcal de un aún extenso sector social, que al igual que apoya con doce puntos a unos genocidas en un concurso que se vanagloria de pacífico y europeísta, por su ambición monetaria; no acepta ni entiende nuestras inquietudes intelectuales o que nuestra juventud espiritual, disfrute más de una obra de teatro o de una ruta de senderismo, que de una noche rodeadas de dipsomaníacos o tabaquistas. Sin remedio eres etiquetada como poco fiable, aburrida o seria, pues ellos mismos se mantienen a una distancia prudente del cultivo de su propia ilustración sobre las posibles variantes existentes en su estático universo ficticio, lo cual es previsible, pues aplican este mismo principio a todo lo que mínimamente diverge de su heteronormatividad establecida.
Este sector social muestra una actitud profundamente viejuna. Faltan ganas. Ganas de salir al mundo, de viajar, de conocer, de aprender, de hacer deporte, de caminar junto a un río y bañarse en el mar barrenando olas, de jugar a las palas y al parchís, de disfrazarse en carnaval y en Halloween, de comprar un billete de oferta porque sí y pasar el fin de semana en Roma recorriendo su historia.
Dicen que la edad solo es un número y considero que así es.
Permite que la corriente eléctrica constante que recorre tu cuerpo fluya y te empuje siempre hacia adelante, hacia lo nuevo. Las ganas de ir y venir, de buscar, conocer y encontrar nunca se extinguen y la inocencia, aunque temerosa por las experiencias pasadas, se mantiene viva, superando miedos y prejuicios, para así, vivir.
Citando a Pepe Mujica: "No soy adicto a vivir mirando para atrás, porque la vida siempre es porvenir y todos los días amanece".
Aparta al viejuno que intenta poseerte y aunque oigas que por edad no corresponde, nunca dejes marchar a tu espíritu infantil. Somos muchos los que aunque nos crujan los huesos, seguimos viajando, trepando, bailando, nadando, riendo y jugando, aunque incomodemos, aunque demos miedo, aunque nos juzguen desde el recelo los que, otra vez citando a Mujica: "Van a envejecer y un día se van a mirar al espejo y tendrán que preguntarse, ese día, si traicionaron al niño que sentían adentro".
Por todo ello, sapere aude.

©Victoria Sol Hill. 

 

sábado, 10 de mayo de 2025

¿Volvemos a la realidad? ©Victoria Sol Hill.

 

Bombardeados con  el fallecimiento de Francisco y la elección de León XIV, nos hemos alejado de la cruda realidad.
Dice una leyenda urbana, que si cuelgan a un ser humano boca abajo, al principio percibirá todo a su alrededor del revés, sin embargo, al tercer día, las imágenes serán percibidas en su posición correcta. Dejando a un lado la realidad científica por la cual tenemos riesgo de sufrir desde tensión alta hasta un derrame cerebral, es verdad que el cerebro se adapta a todos y cada uno de los acontecimientos diarios: nos acostumbramos.
Las protestas por una sanidad pública de calidad, por el acceso a la vivienda, por las condiciones laborales, por los derechos LGTBI, por la protección animal y ambiental, por la atención especial a las enfermedades raras, por la depuración de responsabilidades políticas en Valencia; se reducen por no hablar del genocidio en Gaza y de la impune invasión Rusa, además de tantos otros conflictos alrededor del mundo que se pierden en la inopia de la televisión y las redes sociales. 
Duele no poder hacer nada para frenarles los pies. Duele comprobar que por muchas protestas que se lleven a cabo por parte del pueblo, apenas se le hagan cosquillas a quienes llevan la batuta.
La impotencia es un peso extremo para las conciencias y el cerebro se evade a un mundo más frívolo en el que priman los "realities" y los concursos.
El cerebro se escapa a una zona de confort, a una realidad más amable.
Es ahora cuando entra en juego la conciencia. Es ahora cuando tenemos que dejar a un lado los deseos automáticos impuestos por nuestro cerebro y obligarnos a ser "conscientes" del mundo que nos rodea.
Tenemos la suerte de pertenecer a una parte del planeta, en la que de momento, nos libramos de los jinetes apocalípticos pero quienes sufren su despiadada cabalgata sobre sus vidas atormentadas son nuestros hermanos y que se tornen los objetivos de los poderosos en nuestra dirección, es solo cuestión del último capricho que se les antoje.
Sigamos con nuestra vida y riendo lo que se nos permita, tratemos de ser felices, pero no olvidemos lo que está ocurriendo a nuestro alrededor. 
Cerca y lejos.
Seamos conscientes.    




Victoria Sol Hill © todos los derechos reservados. Textos realizados por mi e imágenes libres de derechos descargadas de internet.

jueves, 1 de mayo de 2025

"El rescate de la llorona". Para Caito 💔Victoria Sol Hill©todos los derechos reservados.

Bajó la llorona al suelo desde los confines del universo y comenzó a caminar, como cada noche, por el oscuro sendero junto al río.
 Las leyendas que preceden su tétrica marcha oscurecen su tez y su cabello.
 Caminando pesadamente, avanza en automático. 
Arrastra los pies descalzos que han perdido el rumbo, desorientados, sucios y embarrados. Una marcha penosa, trabajosa, lúgubre, sin pensar...solo silencio...solo avanzar...
Apoyado contra una reja, el niño la vio llegar, pero no sintió miedo.
Tenía esa capacidad que solo los niños tienen. La inocencia pura y desbordada, que no cataloga el aspecto, sino el alma. 
Y la llorona avanzó pero no lo vio, porque la ceguera causada por el oscuro velo que cubre su mirada, le impide ver la luz. 
Y así pasó de largo junto al niño. Sin verlo, sin oírlo, sin olerlo, sin sentirlo.
El pequeño la observó alejarse y perderse en la noche deshaciéndose en la niebla. Esa misma niebla se acercó a él y lo envolvió, pero lejos de apagarlo, le hizo cosquillas y el niño rio, porque la luz, no puede ser cubierta por nada.
A su regreso, la llorona atisbó algo extraño entre la niebla, que marcaba un filtro entre la oscuridad y la luz. Posó su mirada en la extraña niebla iluminada y lo vio. 
-"¿Por qué sonríes, niño?"- preguntó.
Pero el niño no la escuchó. Porque no es posible acceder a la luz desde la oscuridad.
La llorona, curiosa y extrañada, se acercó aún más y volvió a preguntar:
-"¿Por qué sonríes, niño?"
Pero no era suficiente, el niño, no la oía. Porque él estaba en la luz y ella, en las sombras.
La llorona siguió avanzando y su piel se tornó luminosa y su pelo sedoso, pero el barro aún manchaba su vestido blanco que languidecía en las sombras y por ello, cuando preguntó de nuevo:
 -"¿Por qué sonríes, niño?", el niño, no la escuchó.
Finalmente, atraída por la magia y el calor de la sonrisa, la llorona llegó junto a él pero ya no recordaba la pregunta.
Se agachó y mirándole a los ojos, le devolvió la sonrisa. El niño le ofreció su mano y juntos, avanzaron con la brisa.
La llorona ya no es llorona; porque aprendió el camino que le enseñó la piedad de un niño que llegó fuera de tiempo, colándose en la fila. La llorona ya no es llorona porque cada noche paga su culpa guiando a otros niños para que no estén perdidos y para dar tranquilidad a los que quedan, desolados junto al río, porque no pueden seguir, a su ser querido.


Imagen generada por IA

 Dedicado a Caito y a todos los nenes que se colaron en la fila.
 ©Todos derechos reservados, creación propia, imágenes libres de derechos descargadas de internet o generadas por IA.

sábado, 26 de abril de 2025

El papa que entendió el mensaje. Victoria Sol Hill ©todos los derechos reservados.

Francisco, Jorge Mario Bergoglio, se infiltró.
Se infiltró con paciencia y poco a poco, en uno de los entes más influyentes y herméticos que existen. Desde dentro, como un doble espía, trabajó poniendo voz a las minorías, incluyendo, en esta paradójicamente amplia palabra, a todos los colectivos y marginados existentes, lo fuesen por tendencias, por economía, por cultura, por religión...
Entendió y empatizó con cada persona por el simple hecho de haber nacido, de ser un ser sintiente. 
Igualó con el mismo rasero a todos. No juzgó. No condenó.
Abrió las puertas y permitió la entrada.
Aceptó y como un delantero centro marcando un golazo a puerta, fue de frente y denunció lo oculto, castigó y pidió perdón en nombre de otros.
Como un pastor enarbolando el cayado, condujo el rebaño sin importar que la oveja fuera blanca, gris, marrón o negra; traviesa o tranquila; arisca o mimosa; las aceptó, las respetó y comprendió las claves de su felicidad, hablando, sin reparos, por ellas. 
Retornó al origen, al mensaje primero, el que no fue escrito desde la soberbia, el de los hermanos, el de la igualdad, la solidaridad, la empatía...empezó, como dijo él mismo, "la revolución de la ternura".
Reformó la casa dando una patada a los que en nombre de su Dios, despreciaban y escupían sobre lo que no entendían y no querían ver ni oír. 
Gritó desde la calma, no solo en nombre de todos y cada uno de los seres humanos que sufren injusticias, sino por la madre Tierra, que se revuelve entre las garras del monstruo del capitalismo.
El mensaje primero, ese en el que coinciden todas las religiones; el mensaje que fue profanado a conveniencia de imperios y dictadores; esperemos que no se pierda, que el heredero de la fumata blanca continúe lo empezado, que sea valiente y siga enfrentando la tormenta con el escudo de rosas blancas de la fraternidad humana, que nos iguala y respeta a todos, sin importar si veneras o no a un Dios, o a qué Dios veneras; importando solo tu luz interior, tu iluminación, tu comunión, llámalo como quieras, pues no es otra cosa que la luz que emite la energía que emana del centro de tu pecho, de tu corazón, tu voluntad, tu entendimiento, tu aceptación y tu empatía.




Debido a los tiempos que corren me debo a la responsabilidad de aclarar que todos los textos son escritos por mi y que las imágenes son propias, de libre uso descargadas de internet o con permiso de sus autores.

 

sábado, 19 de abril de 2025

Constantes vitales. Victoria Sol Hill ©todos los derechos reservados.

Mantener tus constantes activas y estables es vital. Sobrevivir al mundano ruido que rompe tu paz, no solo es vital sino necesario. Cientos de experiencias diarias, harán temblar tus cimientos o reforzar tus paredes y para sobrellevar ambas, mantener tus constantes es fundamental, pues tanto  en el fracaso, como en el éxito, hace falta una linterna para no perderse.
¿Te has preguntado cuáles son tus constantes vitales? 
Dejando a un lado tu ritmo cardiaco, tu suficiencia renal u hepática y tu capacidad pulmonar...¿Cuáles serían tus constantes? ¿Qué lazos te mantienen a flote?
Los amores y las amistades vienen y van...
¿Quiénes se mantienen vivos al otro lado de la línea telefónica a pesar del tiempo, la distancia o la ideología? ¿Quién está para ti y convierte lo que para otros puede ser una disertación aburrida y agotadora, en un interés real y legítimo, por saber de ti, por escucharte, por estar contigo aunque no esté, por darte la mano y soportar tus temblores impidiendo que caigas en el vacío? 
Piénsalo. Y mantenlos vivos. Sostenlos tú, cuando caminen sobre arenas movedizas. Sostenlos tú, cuando la tormenta estalle sobre ellos. Sostenlos tú, cuando el viento los empuje en dirección contraria.
Sostenlos tú, porque la interacción es mutua; porque están, porque existen para ti, porque te oyen y te escuchan, porque te rescatan y te sostienen, porque ellos son...tus constantes vitales. 



Dedicado a toda mi familia. Os quiero.

Debido a los tiempos que vivimos me veo en la responsabilidad de informar que todo lo que escribo lo hago sin utilizar la IA y que las imágenes son de licencia libre descargadas de internet ©todos los derechos reservados. 
 

domingo, 13 de abril de 2025

La oscura procesión que llevas dentro. Victoria Sol Hill ©todos los derechos reservados.


         Como el triste y oscuro trono del Silencio en Semana Santa, marcha el angustioso peso de los sentimientos en el interior de cada uno de nosotros. 
         Sonreímos y animamos al desamparado, defendemos causas perdidas y rescatamos animales abandonados porque sabemos lo que se siente. 
        Tantos rescatadores volcados en ámbitos tan diferentes y con tanto en común. Infancias complicadas salpicadas de abandono, desinterés, descuido, desamor...incomprensible para quienes han tenido la estructura adecuada, que a veces, sin saber que somos oscuridad buscando luz, nos califican de locos, hipersensibles o "intensos" en las distancias cortas.  
        Esa oscuridad que cae a plomo sobre el alma, cuya fuerza, se debilita ante la luz que irradian los ojos de un niño o un animal agradecido, que con su mirada clara, te devuelve la calma. Ellos son los guardaespaldas de "los rotos", porque ellos mismos han sido rotos, quebrados, despreciados.
        Rescatadores. Rescatistas.
        La inocencia de un niño que nunca existió perdida entre monstruos que la torturaron. 
        La frágil inocencia, que en el mejor de los casos, sobrevivió al abrigo de un escondite en un rincón escuchando el infierno desatado...en el peor...en ése, no llegaron.
        Rescatistas. Rescatadores.
        Almas destrozadas que cosen sus retales, con el hilo mágico de las miradas agradecidas, que les recuerdan que no son culpables, que no hicieron nada para merecer lo malo, que las circunstancias fueron las que fueron y que quizás, como el karma de otras vidas, saldemos nuestra deuda impuesta, injusta e inevitable ya, con esas miradas devotas que devuelven la sonrisa, olvidada en un rincón, de un alma rota, reflejando en la oscuridad de la misma, su propio rescate.

Dedicado a todos y todas las rescatistas de animales y personas; a todos los que adoptan y cuidan con amor; a quienes arriesgan su vida por otros llevados por su alma y corazón; a los voluntarios que aportan su granito de arena y a los que aportan todo lo que tienen; a quienes se manifiestan para conseguir un mundo mejor en el que todos los seres vivos sean considerados personas y dignos de derechos. Mantener la esperanza en que el ser humano despierte y asimile que la empatía y la solidaridad es el único escalón hacia la felicidad interna, es tarea de todos los que caminamos con los ojos abiertos. Reforcemos las cadenas contra las injusticias. 



En los tiempos que corren me veo en la responsabilidad de aclarar que todo lo que escribo es obra mía y que © todos los derechos están reservados. Las fotos son de uso libre descargadas de internet o propias, como en este caso, de mis adoradas mascotas rescatadas, que iluminan mi propia oscuridad, cada día, con sus miradas.

 

domingo, 6 de abril de 2025

La fragilidad del equilibrio. Victoria Sol Hill, © todos los derechos reservados.

                     Una especie invade el hábitat de otra y la extermina. La pregunta es: ¿Cómo llegó a un sitio que no es el suyo?

                     La venta furtiva de especies exóticas causa multitud de muertes de las autóctonas por culpa del capricho de unos pocos, que desgraciadamente, son muchos, que como niños consentidos, quieren poseer lo inabarcable, lo intocable, lo sagrado.

                     Esas mismas especies exóticas sufren el acoso y derribo de estas mafias que bañadas en ambición, las suman, una a una, a la ya imparable lista de animales en peligro de extinción.

                     Alterar la balanza natural amparados en deseos egoístas o incluso, antagónicamente, en la empatía, acarrea consecuencias desastrosas.

                    Decenas de jabalíes campan a sus anchas por calles, centros comerciales, playas...el equilibrio, herido por construcciones expansivas invasoras de la especie humana yace bajo toneladas de hormigón dispersas por las montañas.

                    Se rompe el equilibrio.

                    Gente rebozando empatía, creyendo hacer el bien, da de comer al animal salvaje, que pierde el sentido de protección hacia lo desconocido y pone en riesgo su vida al acercarse demasiado, arriesgando a su vez el bienestar de niños, ancianos y mascotas, pues no entiende el salvaje de relaciones humanas, pues su condición es más pura, más simple, más directa.

                    Se rompe el equilibrio.

                    Sin embargo abren la veda para cazar al lobo.

                    En pleno siglo XXI, rodeados de tecnología que parece magia, quieren convencerme de que la única manera de proteger al ganado es la caza del lobo, uno de los pocos depredadores del jabalí, el cual huye tan solo por oler su orina. El lobo, un depredador que se agazapa en las montañas y se esconde buscando comida, sin invadir el espacio reservado para los asesinos de la naturaleza, las ciudades. 

                    En pleno siglo XXI me dicen que no hay otro remedio. Que volvemos al medievo, temiendo todo lo desconocido. Viendo monstruos donde solo hay naturaleza. Que como bandoleros asolaremos las montañas a balazos, sacudiendo a patadas la tumba de Félix. Vomitando todas las ideas respetuosas con la Pachamama y escupiendo sobre las leyes, que escritas en las entrañas de la Tierra, claman respeto.

                    Pero ¿Qué podemos esperar de quienes han causado la infamia del calentamiento global? ¿Qué se puede esperar de quienes solo ven el vacío en sus cortas miras? Gente atenazada por el miedo que no ve las estrellas aún sabiendo que están ahí porque la luz de las mismas les asusta. Porque no entiende ni quiere hacerlo. Porque es a su modo o a ninguno. Por abaratar costes. Porque no bajarán sus sueldos ni dejarán de invertir en defensa ni de rescatar bancos. Es más barato permitir los balazos.

                    Se rompe el equilibrio y no les importa. Porque no ven.

                    No ven que respecto a la edad de la Tierra no existimos. 

                    Se rompe el equilibrio.

                    Pero como una brizna de polvo en los ojos, entre un pestañeo y otro, la tierra nos dirá adiós.

Se sacudirá la causa de su malestar y como siempre ha hecho a lo largo de eones, restablecerá su equilibrio, su ley, su mandato.

                    Y cuando no estemos, ese equilibrio, ahora perdido, volverá.

                    Le pese a quien le pese.

                    Lo creas o no.


Debido a los tiempos que corren me veo en la responsabilidad de informar que todos mis textos están escritos por mi, Victoria Sol Hill, todos los derechos reservados y las imágenes utilizadas son libres de derechos descargadas de internet.









domingo, 30 de marzo de 2025

ENFERMEDAD MENTAL: DERRIBANDO MUROS. Victoria Sol Hill, © todos los derechos reservados.

 

                           Aunque aún resiste en los rincones, el estigma de la enfermedad mental se diluye.

                           Gracias a la generosidad de notorios miembros de la sociedad que han abierto su corazón públicamente a sus miles de seguidores, ya no da vergüenza reconocer que se sufre.

                          Como puede leerse en los escritos sánscritos del método budista con más de dos mil quinientos años de antigüedad: "la vida es sufrimiento" y cuanto antes lo aceptes, antes podrás enfrentarte a ello y digerirlo para sobrellevarlo lo mejor posible.

                          La necesidad de la terapia para enfrentar el día a día es ahora un hecho aceptado y quedan desfasados los arcaicos que reniegan de ella o son condescendientes con quienes siguen una. 

                          Los antidepresivos químicos y los disfrazados de rezos, mantras, yoga, meditación, deporte...vuelven a su condición real complementaria y dejan paso a la hasta hace muy poco infravalorada psicología.

                         La sociedad se aúna en la protección de unos a otros, en el entendimiento y el reconocimiento de los malestares de cada uno y apoya y recurre a la terapia, sin temer "el qué dirán".

                        La sociedad cumple, huyendo del individualismo y abrazando el colectivo que pide a gritos reformas en la sanidad para recibir una ayuda digna para los seres sintientes, nosotros.

                        Porque aunque hayan querido manipularnos para converger en el individualismo, al final del estreno, los sentimientos explotan y la realidad te golpea en la cara porque el ser humano es por definición biológica y genética, un ser social.

                        Hazlo por ti. Por responsabilidad contigo.

                        Y por mi. Y yo por ti.

                        Todos por todos y por ellos. Por nosotros, por aquellos.

                        La sociedad aparta la mediocridad y abraza la inteligencia emocional responsable, ya solo queda que el gobierno reaccione, el gobierno al completo, todos los partidos a una, porque no somos un arma arrojadiza, dejen a un lado sus rencillas y establezcan el acceso fácil, rápido y gratuito a terapia, que lo que inviertan en psicólogos se lo ahorrarán en la financiación de antidepresivos y ansiolíticos. Si hay un 2% para defensa lo hay para esto, para vivienda y para la investigación de las enfermedades raras, entre muchas otras cosas.

                       Porque dinero hay. Que no te engañen. 

                       Como dice Manu Sánchez "[...]el caballo de Troya [...]es hacer creer al pobre que si tiene alguna carencia es culpa de otro pobre".

                       Y ¿Cómo explicarte que pobre no es solo quién mendiga en una esquina?

                       Si cobras el salario mínimo, eres pobre. Si cobras el doble del salario mínimo, sigues siendo pobre. Si cobras el triple del salario mínimo, digamos que no eres tan pobre, pero amigo, no eres rico. Podemos hablar de riqueza a partir de quienes tienen la vida solucionada, de ellos y de sus nietos.

                       Baja a la tierra. Date cuenta de cuál es tu sitio y de con quién compartes barco. 

                       Que no te vendan que los pobres te roban, porque tú, también lo eres.

                      



Debido a los tiempos que corren me veo en la responsabilidad de aclarar que no utilizo ninguna herramienta de inteligencia artificial para escribir, todo es mi propia creación. Todos los derechos reservados. Las imágenes son libres de derechos descargadas de internet.

domingo, 23 de marzo de 2025

SOMOS BICHOS por Victoria Sol Hill, ©todos los derechos reservados.

                                                  SOMOS BICHOS por Victoria Sol Hill.



                        El magnate observaba el índice bursátil que marcaba el valor de las acciones de su compañía con satisfacción.

                         La negra africana contaba los kilómetros que aún le faltaban para llegar andando al pozo donde recoger el agua que cargaría sobre su cabeza de vuelta al poblado. Mucho peso sobre su cuello pero lo compensaría con el peso de su bebé que llevaba convenientemente atado a su espalda.

                         Un continente perdido, guerras, hambrunas, enfermedades y un largo etc. a consecuencia de la explotación llevada a cabo por tantos ambiciosos que solo ven el índice bursátil que marcan sus acciones.

                         Porque la negra no es nadie. Los africanos no son nadie. Porque todos somos bichos. Prescindibles. "Fumigables".

                         En nombre de su Dios que considera el único posible e inimitable, por supuesto a su imagen y semejanza, arrebatan tierras en otro hemisferio del planeta.

                         La excusa que hace sangrar llanto a su Dios si es que realmente existe. Una excusa falsa y traicionera con su propia historia. Habiendo sufrido el exterminio en su propia piel, ahora lo olvidan y lo aplican, porque no son iguales. Sus niños no son del mismo color ni aprenden la misma religión y no hay sitio para todos. Ellos valen más. Ellos son los elegidos. Los futuros complejos hoteleros ideados y apoyados por "el bueno" que ahora es malo, serán la prueba de sus acertadas decisiones. Porque en la franja no hay nadie. Solo bichos. Porque todos somos bichos. Prescindibles. "Fumigables".

                        El oligarca, sobrepasado por su propia soberbia y desde la distancia inabarcable que lo separa del resto del mundo a sus pies, invade la tierra ajena. Porque él es más grande, más poderoso y eso le da derecho. La teoría de la evolución llevada al extremo. Muertos, exiliados, destrucción, adultos, niños, da igual...no le afecta. No llegamos a su esfera. Y el apoyo repetido de "el bueno" que ahora es malo, le otorga la razón y la optimización de los recursos energéticos nucleares y de las tierras raras demostrarán que está en lo cierto. Y si no lo está, no importa, porque los que luchan por mantener sus recursos en propiedad y sus fronteras intactas no son nadie. Solo bichos. Prescindibles. "Fumigables".

                        El cowboy mientras tanto, que ya no es héroe sino villano, que ha rescatado el espíritu genocida de las colonias primeras hacia el indio americano, plasma su autógrafo a diestro y siniestro, aburrido, disfrutando de cada acción descontrolada pero minuciosamente calculada que desmantela un derecho, un sueño, un futuro, una vida. Porque detrás de cada decreto hay una vida que se trunca, se rompe, se desespera, se apaga. Pero no pasa nada. Porque el cowboy pisa fuerte. Con las botas de cuero y los tacones duros. Sin mirar a los lados. Como un borrico que vuelve al establo, tapados los laterales para que nada interfiera en su marcha. Y dando coces avanza. Pisoteando a todos los bichos. Porque no importamos. Porque todos somos eso. Bichos. Prescindibles. "Fumigables". 

                        Y la tierra se queja y el lobo traicionado aúlla. Pero nosotros los bichos no oímos. Y ellos, los de arriba, menos. Y la tierra espera que reaccionemos, mientras ella, eterna nave en viaje en el vacío , intenta enfriar el calor desatado con el agua bendita que acorde a las acciones humanas, destruye lo andado. 

                       Muertos arrastrados por ríos sobrepasados, avisos que no llegan y ciudadanos agraviados que no encuentran consuelo, ni justicia, ni descanso. 

                       Pero es que los trajeados están muy liados, negocios y acuerdos, comidas y reuniones importantes de verdad, inevitables, fundamentales. Porque no hay sitio para nimiedades. 

                       Las nimiedades, somos nosotros. Porque nosotros, somos bichos. Prescindibles. "Fumigables"... ¿O no?...

                       Porque a veces las plagas superan la capacidad de los fumigadores...

                       Una termita, dos termitas, tres termitas...

                       ¡Uy!...No hay personal para cosechar...

                       Una termita, dos termitas, tres termitas...

                       ¡Uy!...¡Qué caros los huevos!

                       Una termita, dos termitas, tres termitas...

                       ¡Uy! ¿Qué pasó en la bolsa con el niño-hombre malcriado que se alió con el cowboy...?

                       Una termita, dos termitas, tres termitas...

                       ¡Uy! Que a todos unidos y en bloque, no nos pueden fumigar. 

                         

                         Todos los derechos reservados. Debido al tiempo en que vivimos, me veo en la responsabilidad de aclarar que todo lo que escribo es creación propia sin recurrir a ninguna herramienta de inteligencia artificial y que las imágenes son libres de derechos descargadas de internet.


domingo, 16 de marzo de 2025

Escribir sin recursos económicos. Victoria Sol Hill, © todos los derechos reservados.

         La idea romantizada de la escritora visitando las diferentes editoriales con su manuscrito inédito hasta dar con una que lo aceptara y lo sacara a la luz porque viese un tesoro en él, me abofeteó la cara en cuanto terminé mi libro.

         Inocente actitud la mía que me llevó a la búsqueda de editoriales en Google e infantil esperanza que me arrastró al envío de variados emails a todas las que ofrecían (y ofrecen) "si tienes un manuscrito contacta con nosotros, estaremos encantados de evaluarlo para su publicación". Truncada ilusión cuando las respuestas a todos mis correos se limitaban a un listado de tarifas que destruyeron por completo dicha idea romantizada mencionada anteriormente "el escritor nobel descubierto por el simple valor de su manuscrito".

          Desde paquetes sobre los 300€ para publicar tu libro y distribuirlo por unas pocas librerías de tu barrio, hasta los completísimos paquetes de unos 6000€ por los que ofrecen el bombardeo a diestro y siniestro por tierra, mar y aire a todo quisqui, con un despliegue de medios publicitarios impresionantes para convertir tu libro en un best seller, en menos de lo que canta un gallo.

         Al final, es lo de siempre, si tienes la suerte de conocer a alguien en el mundillo, valorarán tu manuscrito y quizás disfrutes de la posibilidad de llegar a gustarle a la persona indicada que decidirá si publicarlo, a cambio, eso sí, de una ganancia adecuada que reducirá la tuya propia a mínimos, además de otorgarles la exclusividad de tus derechos de autor. Si por otra parte no conoces a nadie, pero dispones de los medios económicos necesarios, podrás afrontar alguna de las ofertas que te ofrecen y de igual manera tal vez recibas un maravilloso trato que incluya la corrección, maquetación, marketing y un largo etc. que ayudará sobremanera a que tu obra llegue a la mayor cantidad de lectores posibles.

        En ausencia de ambas posibilidades, tu espíritu creativo se retorcerá envuelto en la auto publicación, que para los que somos profanos en tecnología, es una auténtica pesadilla. He de decir que los maquetadores se ganan hasta el último duro que piden por su trabajo.

        En mi caso personal e imagino que en el de tantos otros autores (sean escritores, pintores, compositores y todos los que se arremolinan en las canteras del talento) la auto publicación es la única opción y después de meses aprendiendo, afrontando frustraciones y secando lágrimas de impotencia por tener que destripar y reconstruir tu obra una y otra vez hasta que consigues obtener un resultado aceptable, ahí está, tu recién nacido, perdido en un mar de obras autopublicadas que chillan y dan patadas junto a ti, para  que alguien se fije en ellas. 

         Quizás, con un poco de suerte, el lector adecuado llegue a tu libro por capricho del destino, lo compre atrapado por la curiosidad, lo lea (que no es poco hoy día), lo disfrute (que no es baladí) y entusiasmado por la novedad, lo recomiende a sus conocidos.

          Son demasiadas las tangentes a cumplir, sobre todo teniendo en cuenta las estadísticas que indican que el ser humano cada buena experiencia que vive la comunica a cinco personas, mientras que si es mala, se lo dice a veinte o más.

           Aún así, cuando las ideas creativas se atropellan en tu mente atiborrando tu espíritu de la necesidad de plasmarlas en papel; sacas ganas, fuerzas, ánimo e inventiva de la profundidad de tu alma creadora. Alma que nunca te abandona, pues es el alma de los artistas, la que nunca descansa, y cientos de congéneres que murieron ignorados, menospreciados y en la miseria, parecen darte la mano acompañándote en cada coma y en cada punto, en cada palabra, párrafo e índice, que pese a sudar lágrimas de sal, amargas y ácidas, lograste ubicar en el lugar correcto dentro de la plantilla de la herramienta de la auto publicación. Con esperanza y humildad intentas llevar tu historia para transmitir los valores en los que crees por medio del género de la ciencia ficción, que viendo el avance de la tecnología y el rumbo tomado por los timoneles del planeta, quizás no sea tanta ficción y sí más ciencia. 

 Victoria Sol Hill.                                                  


 

El día de la vergüenza. Novela corta por Victoria Sol Hill.

Todos los derechos reservados. Debido  a los tiempos que corren me veo en la responsabilidad de informar que todos mis textos están creados por mi sin recurrir a ninguna herramienta de inteligencia artificial y que las imágenes utilizadas son libres de derechos descargadas de internet.

martes, 11 de febrero de 2025

EL DÍA DE LA VERGÜENZA, novela corta de ciencia ficción ©

En un futuro distópico, el ser humano lucha contra las adversidades para salvar a la especie sobreponiéndose a las diferencias entre ideologías y culturas. Apoyados por la tecnología, la ciencia y la fuerza de voluntad se enfrentan a la ignorancia y radicalidad de algunos, cuyo único objetivo es la imposición de su doctrina. Una novela corta, poblada de paralelismos con la cultura y sociedad actual en estos tiempos oscuros, que se escapa de las manos en pocas horas y deja la miel en los labios, ansiosos por continuar la aventura en la siguiente entrega. 




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EL DÍA DE LA VERGÜENZA 













Acerca de mi.

 Nacida el Día Internacional de la Mujer en el año 1973. Descendiente de los primeros colonos europeos en Norteamérica, biznieta de un gallego y una vasca huidos de la dictadura franquista con su hijo de 10 años de edad y arropados en Uruguay, conforman una mezcla cultural que marca mis obras. Una vida complicada, a caballo entre la ciudad de Washington, que no recuerdo; Montevideo en Uruguay y Tenerife y Málaga, en España, ciudad en la que he arraigado mi alma, han definido mi tono literario. Escribiendo desde los trece años, pero sin posibilidades de crecer como autora ni de publicar, en este momento de mi vida, entrando en la cincuentena y cumpliendo sueños pendientes, me decido a hacerlo. Nada más que decir de mi, mas que cada obra que escribo rezuma pinceladas de mi propia historia.



THERIAN ©Victoria Sol Hill

 Dicen por ahí, que es una inventiva mediática, rescatada de hace unos cuantos años atrás para distraer a la sociedad, a la opinión pública,...