Dicen por ahí, que es una inventiva mediática, rescatada de hace unos cuantos años atrás para distraer a la sociedad, a la opinión pública, de los estragos que las élites del poder han causado y que están saliendo a la luz.Victoria Sol Hill, escritora.
martes, 24 de febrero de 2026
THERIAN ©Victoria Sol Hill
Dicen por ahí, que es una inventiva mediática, rescatada de hace unos cuantos años atrás para distraer a la sociedad, a la opinión pública, de los estragos que las élites del poder han causado y que están saliendo a la luz.lunes, 22 de septiembre de 2025
El maltrato como arma arrojadiza. ©Victoria Sol Hill
Desde hace demasiado tiempo ya se me llena la boca con la palabra vergüenza.
Vergüenza por la deshumanización que nos rodea y vergüenza redundante por la falta de empatía, de conciencia y de responsabilidad.
¿Quiénes manejan los hilos?
Vuelvo a sentir el profundo anhelo de ser gobernada por personas adultas y no por niños caprichosos que se disputan la propiedad de la razón para obtener un voto más en su codiciosa ambición, unos por mantenerse por encima y otros por querer trepar.
Dejad vuestras carreritas de Fórmula Uno para vuestras vacaciones pagadas por todos nosotros y subsanad los errores entre todos. Aquí no hay izquierdas ni derechas. Aquí hay vidas o muertes.
Me da vergüenza ajena que ante situaciones como un genocidio, que no me cansaré de nombrar, con tal de ganar un voto más, nuestros políticos, todos ellos, se enfrentan en una lucha descarnada, unos pisoteando al débil, llamando "gentuza" al común de los mortales y otros subiéndose al carro como portadores de la bandera de la justicia.
¿Qué podíamos esperar que hicieran con la "no incidencia" de las pulseras del sistema Cometa?
La boca se me vuelve a llenar con la palabra "vergüenza". Se me atraganta.
Vergüenza por una ministra que niega lo innegable una y otra vez y vergüenza por los buitres que aprovechan la ocasión para comerse la carne podrida y defecarse en la situación límite de las mujeres maltratadas tan solo pensando en alimentarse de carroña en vez de aportar soluciones.
Pero, ¿ qué podemos esperar de un cuerpo de gobierno en el que siguen en su puesto quienes deberían haber dimitido hace tiempo?
¿Tanto os pesa el orgullo?
¿Tanto os condiciona la asquerosa soberbia?
Hay momentos para la política y este es uno de ellos.
Remitiéndome a la definición de la R.A.E. sobre la palabra "política": [...] el arte, doctrina u opinión referente a los gobiernos de los estados// [...] actividad de quienes rigen o aspiran a regir los asuntos públicos// Actividad del ciudadano cuando interviene en los asuntos públicos con su opinión, con su voto o de cualquier otro modo// Cortesía y buen modo de comportarse// Conjunto de orientaciones o directrices que rigen la actuación de una persona o entidad en un asunto o campo determinado[...]", se ve claramente que habéis olvidado ciertos puntos de dicha definición.
El arte de enfrentaros al contrario, robando, todos, dejando a un lado los intereses del ciudadano que os ha puesto en vuestro asiento ministerial, eso lo domináis a la perfección y regís de aquella manera, siempre negando errores, todos, y volviendo al machaque una y otra vez, todos, de los errores del otro, sin mirarse al espejo y en detrimento de todos nosotros.
Creo que deliberadamente, todos, dejáis de lado las siguientes definiciones de la R.A.E. "Cortesía y buen modo de comportarse// conjunto de orientaciones o directrices que rigen la actuación de una persona o entidad en un asunto o campo determinado"
No es baladí un 1% de mujeres expuestas a su maltratador. Son unas 45 o 50 personas. Aunque fuese una sola. No la conoces... ¿es por eso que no te importa? Claro, no le pones cara, ni nombre. Solo un 1%. Sin embargo, es aún peor. Son unas 4500 mujeres que han estado y puede que aún estén, en peligro.
¿Lo entendéis?
Creo que no.
Debates en la televisión tirándose los trastos unos a otros. Me importa tres pepinos vuestro orgullo, vuestra soberbia, vuestra desvergüenza, vuestra desfachatez al adueñaros unos y otros de la palabra "feminismo", vuestra competición por "quién dijo qué", "quién hizo" o "no hizo qué", o de "quién es la culpa".
Poneros a trabajar de una puñetera vez. Sacad la cortesía junto con la diplomacia y resolvedlo.
Corregid el peor error que es destinar la mínima inversión en algo tan sumamente preocupante como la violencia de género.
Avergonzaros todos. Porque es el fracaso de todos vosotros en conjunto. Avergonzaros de estar representando a un país en el que la mayoría convive con humanidad y respeto, porque no les llegáis a la suela del zapato. Ciudadanos que os eligieron, a derecha e izquierda, ciudadanos que os pagan vuestro sueldo y vacaciones para que resolváis, con seriedad, efectividad y rapidez, un tema de vida o muerte.
Como he dicho en otras ocasiones, dejad las puyitas de instituto y poneros a trabajar.
Muchas vidas dependen de ello y seguro que a todas ellas les importa poco quién tira el ladrillo más pesado al contrario, esta situación os viene grande porque tenéis que aceptar que está por encima de vuestros insultantes partidos políticos. Si no lo hacéis y aportáis soluciones y acciones rápidas todos a una, seréis responsables de la seguridad de todas ellas. Sean del partido que sean.
Y luego ya, si eso, volvéis a jugar al patio del recreo, que estaremos encantados de volver a veros hacer el panoli, en la televisión.
©Victoria Sol Hill
lunes, 15 de septiembre de 2025
Y España rugió ©Victoria Sol Hill
viernes, 5 de septiembre de 2025
martes, 24 de junio de 2025
Los ojos con los que miras. ©Victoria Sol Hill todos los derechos reservados.
Condicionados por la dictadura de la moda vivimos rodeados de una sociedad superficial que juzga por la marca de la ropa que usas o por tu talla.
Cientos de hipócritas vestidos con las firmas más caras, cierran sus fronteras a quienes no visten igual. Prejuiciosos descartando a quienes no cumplen con sus cánones considerándolos ciudadanos de segunda.
Siguen presentes las castas de la antigüedad entre los avances tecnológicos que nos dicen que no, que estamos en otro tiempo.
Mismos ojos mirando los cuerpos ajenos, juzgando sin conocimiento y murmurando en las espaldas, dando por hecho que el sobrepeso o la extrema delgadez, es consecuencia del mal comportamiento.
Nunca el comportamiento es malo, quizás equivocado, condicionado, frustrado...
Personas llenando su vacío, su carente nutrición emocional con comida placentera o huyendo de la nevera para ahogar su culpabilidad. Traumas causados por otros, que se eternizan en el tiempo y en su cuerpo. Heridas sin cerrar que disparan el cortisol y derivan en una guerra hormonal que no permite ni subir ni bajar.
Deporte, dietas, meditación...ni subes ni bajas.
Deportes, dietas, meditación...y aún así eres juzgada.
El cuerpo marca el reflejo de emociones complicadas y no ayuda el ser juzgado por personas extrañas.
Aprende lo no enseñado, mira hacia el interior, los ojos de las personas te muestran su corazón.
lunes, 16 de junio de 2025
Orgullo. Victoria Sol Hill ©todos los derechos reservados.
Hace unos días compartí en mi estado de WhatsApp una bandera LGTBIQ+ con una leyenda que se me antojó preciosa y adecuada para lo que espero de la sociedad futura, que desgraciadamente, cada vez percibo más utópica.
La leyenda rezaba: "No tengo amigos gays, ni lesbianas, ni bisexuales...Tan solo tengo amigos. Lo demás es su vida privada".
Personalmente, lo entendí como la capacidad de percibir a una persona por su mundo interior, sus valores, la grandeza de su alma, su honestidad y la larga lista de virtudes de las cuales muchos carecen hoy día.
Listo. No hay más.
Las tendencias sexuales de cada uno, mientras no atenten contra la libertad sexual de otra persona, son privadas.
A mi no me ofende nadie por sus tendencias sexuales.
A mi me ofenden los corruptos, los asesinos, los pederastas, los machistas, racistas, homófobos, maltratadores, violadores...
Por eso compartí la imagen en mi estado. Desde la ilusa creencia en un mundo mejor. Feliz de contribuir a la difusión de la aceptación de todos por todos con mi pequeñísimo granito de arena.
Pues lejos de pasar desapercibido, como un estado más en un largo scroll, obtuvo mi primer hater.
Eso sí. No por redes, públicamente. Sino por WhatsApp. Directamente a mi.
Una ofensa descomunal porque (y transcribo) "[...] hacen mucho ruido para ser su vida privada[...]" enumerando a continuación, todas sus otras ofensas recibidas por parte de este mundo que a duras penas avanza y sin embargo, por esta persona concebido, como el desastroso estado que ha condenado a los heterosexuales a vivir con miedo. De rebote, además de dejarse llevar por la homofobia y victimizándose, siguió con el racismo contra los inmigrantes y por supuesto el desprecio hacia las feministas, según esta persona, causantes de las desgracias de los heterosexuales.
Siempre la misma cantinela.
Me apena profundamente que el paso de los años y la madurez de una sociedad, parezcan haberse estancado ante un río de corrientes ultras, que no solo es difícil de sortear, sino que de manera despiadada arrastra a jóvenes manipulables, enfadados con su vida y que proyectan su malestar contra quienes no les han hecho nada, generalizando y condenando al todo por una parte; muchos de ellos convirtiéndose en lo que denuncian, sin darse cuenta de que los abusadores que dan palizas, no dependen de una nacionalidad determinada y manteniendo la ceguera ante tantas palizas dadas por personas radicales, defendiendo esas ideas radicales, a minorías vulnerables.
La incapacidad de abrir los ojos y ser capaces de ver almas, les llena de miedo, odio y rechazo y es por esta razón que los que creemos en un mundo inclusivo, diverso, abierto y lleno de amor, debemos hacer aún más ruido.
Hace veinte años, en algunos colegios, algunos profesores, si, ¡profesores!, se preocupaban si una niña jugaba más al fútbol que a las muñecas o a ser princesas. Vaya a ser que fuera...
¿Que fuera qué? ¿Inteligente?¿Inquieta?
En fin.
Hace aún menos tiempo, unos quince años, en los institutos se marginaba a un chaval porque se sintiera mujer.
Me da vergüenza pensarlo. Pensar que niños que se sentían confusos, perdidos y que necesitaban ayuda psicológica para aceptar que su cuerpo no era su cuerpo, o que eran de otra manera que la establecida como "normal" por la dichosa heteronormatividad; se enfrentaban a su vez, al rechazo familiar.
Me duele en el alma que siga pasando hoy.
Me duele que si estos chavales crecieran en una sociedad avanzada, no tendrían la necesidad de recibir apoyo psicológico por este tema en concreto, por no encajar, por el rechazo, sino por conocerse a si mismos para encontrar su camino, viviendo una adolescencia libre, sin sentirse culpables, ni coartados o rechazados por nadie.
¿Llegará algún día mi social utopía?
Al ritmo que los poderosos hacen bailar el mundo, me temo que falta mucho. Y mientras tanto, solo hay una opción, una ventana, un recurso:
Hacer ruido.
Mucho, mucho, mucho RUIDO.
Victoria Sol Hill ©todos los derechos reservados.
Lectura recomendada: La teoría Queer.
martes, 10 de junio de 2025
La puta lección de historia. ©Victoria Sol Hill.
martes, 3 de junio de 2025
Ignorantes...©Victoria Sol Hill.
miércoles, 21 de mayo de 2025
Víctimas genocidas. ©Victoria Sol Hill.
domingo, 18 de mayo de 2025
Sapere aude.©Victoria Sol Hill
sábado, 10 de mayo de 2025
¿Volvemos a la realidad? ©Victoria Sol Hill.
jueves, 1 de mayo de 2025
"El rescate de la llorona". Para Caito 💔Victoria Sol Hill©todos los derechos reservados.
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sábado, 26 de abril de 2025
El papa que entendió el mensaje. Victoria Sol Hill ©todos los derechos reservados.
sábado, 19 de abril de 2025
Constantes vitales. Victoria Sol Hill ©todos los derechos reservados.
Debido a los tiempos que vivimos me veo en la responsabilidad de informar que todo lo que escribo lo hago sin utilizar la IA y que las imágenes son de licencia libre descargadas de internet ©todos los derechos reservados.
domingo, 13 de abril de 2025
La oscura procesión que llevas dentro. Victoria Sol Hill ©todos los derechos reservados.
domingo, 6 de abril de 2025
La fragilidad del equilibrio. Victoria Sol Hill, © todos los derechos reservados.
Una especie invade el hábitat de otra y la extermina. La pregunta es: ¿Cómo llegó a un sitio que no es el suyo?
La venta furtiva de especies exóticas causa multitud de muertes de las autóctonas por culpa del capricho de unos pocos, que desgraciadamente, son muchos, que como niños consentidos, quieren poseer lo inabarcable, lo intocable, lo sagrado.
Esas mismas especies exóticas sufren el acoso y derribo de estas mafias que bañadas en ambición, las suman, una a una, a la ya imparable lista de animales en peligro de extinción.
Alterar la balanza natural amparados en deseos egoístas o incluso, antagónicamente, en la empatía, acarrea consecuencias desastrosas.
Decenas de jabalíes campan a sus anchas por calles, centros comerciales, playas...el equilibrio, herido por construcciones expansivas invasoras de la especie humana yace bajo toneladas de hormigón dispersas por las montañas.
Se rompe el equilibrio.
Gente rebozando empatía, creyendo hacer el bien, da de comer al animal salvaje, que pierde el sentido de protección hacia lo desconocido y pone en riesgo su vida al acercarse demasiado, arriesgando a su vez el bienestar de niños, ancianos y mascotas, pues no entiende el salvaje de relaciones humanas, pues su condición es más pura, más simple, más directa.
Se rompe el equilibrio.
Sin embargo abren la veda para cazar al lobo.
En pleno siglo XXI, rodeados de tecnología que parece magia, quieren convencerme de que la única manera de proteger al ganado es la caza del lobo, uno de los pocos depredadores del jabalí, el cual huye tan solo por oler su orina. El lobo, un depredador que se agazapa en las montañas y se esconde buscando comida, sin invadir el espacio reservado para los asesinos de la naturaleza, las ciudades.
En pleno siglo XXI me dicen que no hay otro remedio. Que volvemos al medievo, temiendo todo lo desconocido. Viendo monstruos donde solo hay naturaleza. Que como bandoleros asolaremos las montañas a balazos, sacudiendo a patadas la tumba de Félix. Vomitando todas las ideas respetuosas con la Pachamama y escupiendo sobre las leyes, que escritas en las entrañas de la Tierra, claman respeto.
Pero ¿Qué podemos esperar de quienes han causado la infamia del calentamiento global? ¿Qué se puede esperar de quienes solo ven el vacío en sus cortas miras? Gente atenazada por el miedo que no ve las estrellas aún sabiendo que están ahí porque la luz de las mismas les asusta. Porque no entiende ni quiere hacerlo. Porque es a su modo o a ninguno. Por abaratar costes. Porque no bajarán sus sueldos ni dejarán de invertir en defensa ni de rescatar bancos. Es más barato permitir los balazos.
Se rompe el equilibrio y no les importa. Porque no ven.
No ven que respecto a la edad de la Tierra no existimos.
Se rompe el equilibrio.
Pero como una brizna de polvo en los ojos, entre un pestañeo y otro, la tierra nos dirá adiós.
Se sacudirá la causa de su malestar y como siempre ha hecho a lo largo de eones, restablecerá su equilibrio, su ley, su mandato.
Y cuando no estemos, ese equilibrio, ahora perdido, volverá.
Le pese a quien le pese.
Lo creas o no.
Debido a los tiempos que corren me veo en la responsabilidad de informar que todos mis textos están escritos por mi, Victoria Sol Hill, todos los derechos reservados y las imágenes utilizadas son libres de derechos descargadas de internet.
domingo, 30 de marzo de 2025
ENFERMEDAD MENTAL: DERRIBANDO MUROS. Victoria Sol Hill, © todos los derechos reservados.
Aunque aún resiste en los rincones, el estigma de la enfermedad mental se diluye.
Gracias a la generosidad de notorios miembros de la sociedad que han abierto su corazón públicamente a sus miles de seguidores, ya no da vergüenza reconocer que se sufre.
Como puede leerse en los escritos sánscritos del método budista con más de dos mil quinientos años de antigüedad: "la vida es sufrimiento" y cuanto antes lo aceptes, antes podrás enfrentarte a ello y digerirlo para sobrellevarlo lo mejor posible.
La necesidad de la terapia para enfrentar el día a día es ahora un hecho aceptado y quedan desfasados los arcaicos que reniegan de ella o son condescendientes con quienes siguen una.
Los antidepresivos químicos y los disfrazados de rezos, mantras, yoga, meditación, deporte...vuelven a su condición real complementaria y dejan paso a la hasta hace muy poco infravalorada psicología.
La sociedad se aúna en la protección de unos a otros, en el entendimiento y el reconocimiento de los malestares de cada uno y apoya y recurre a la terapia, sin temer "el qué dirán".
La sociedad cumple, huyendo del individualismo y abrazando el colectivo que pide a gritos reformas en la sanidad para recibir una ayuda digna para los seres sintientes, nosotros.
Porque aunque hayan querido manipularnos para converger en el individualismo, al final del estreno, los sentimientos explotan y la realidad te golpea en la cara porque el ser humano es por definición biológica y genética, un ser social.
Hazlo por ti. Por responsabilidad contigo.
Y por mi. Y yo por ti.
Todos por todos y por ellos. Por nosotros, por aquellos.
La sociedad aparta la mediocridad y abraza la inteligencia emocional responsable, ya solo queda que el gobierno reaccione, el gobierno al completo, todos los partidos a una, porque no somos un arma arrojadiza, dejen a un lado sus rencillas y establezcan el acceso fácil, rápido y gratuito a terapia, que lo que inviertan en psicólogos se lo ahorrarán en la financiación de antidepresivos y ansiolíticos. Si hay un 2% para defensa lo hay para esto, para vivienda y para la investigación de las enfermedades raras, entre muchas otras cosas.
Porque dinero hay. Que no te engañen.
Como dice Manu Sánchez "[...]el caballo de Troya [...]es hacer creer al pobre que si tiene alguna carencia es culpa de otro pobre".
Y ¿Cómo explicarte que pobre no es solo quién mendiga en una esquina?
Si cobras el salario mínimo, eres pobre. Si cobras el doble del salario mínimo, sigues siendo pobre. Si cobras el triple del salario mínimo, digamos que no eres tan pobre, pero amigo, no eres rico. Podemos hablar de riqueza a partir de quienes tienen la vida solucionada, de ellos y de sus nietos.
Baja a la tierra. Date cuenta de cuál es tu sitio y de con quién compartes barco.
Que no te vendan que los pobres te roban, porque tú, también lo eres.
domingo, 23 de marzo de 2025
SOMOS BICHOS por Victoria Sol Hill, ©todos los derechos reservados.
SOMOS BICHOS por Victoria Sol Hill.
El magnate observaba el índice bursátil que marcaba el valor de las acciones de su compañía con satisfacción.
La negra africana contaba los kilómetros que aún le faltaban para llegar andando al pozo donde recoger el agua que cargaría sobre su cabeza de vuelta al poblado. Mucho peso sobre su cuello pero lo compensaría con el peso de su bebé que llevaba convenientemente atado a su espalda.
Un continente perdido, guerras, hambrunas, enfermedades y un largo etc. a consecuencia de la explotación llevada a cabo por tantos ambiciosos que solo ven el índice bursátil que marcan sus acciones.
Porque la negra no es nadie. Los africanos no son nadie. Porque todos somos bichos. Prescindibles. "Fumigables".
En nombre de su Dios que considera el único posible e inimitable, por supuesto a su imagen y semejanza, arrebatan tierras en otro hemisferio del planeta.
La excusa que hace sangrar llanto a su Dios si es que realmente existe. Una excusa falsa y traicionera con su propia historia. Habiendo sufrido el exterminio en su propia piel, ahora lo olvidan y lo aplican, porque no son iguales. Sus niños no son del mismo color ni aprenden la misma religión y no hay sitio para todos. Ellos valen más. Ellos son los elegidos. Los futuros complejos hoteleros ideados y apoyados por "el bueno" que ahora es malo, serán la prueba de sus acertadas decisiones. Porque en la franja no hay nadie. Solo bichos. Porque todos somos bichos. Prescindibles. "Fumigables".
El oligarca, sobrepasado por su propia soberbia y desde la distancia inabarcable que lo separa del resto del mundo a sus pies, invade la tierra ajena. Porque él es más grande, más poderoso y eso le da derecho. La teoría de la evolución llevada al extremo. Muertos, exiliados, destrucción, adultos, niños, da igual...no le afecta. No llegamos a su esfera. Y el apoyo repetido de "el bueno" que ahora es malo, le otorga la razón y la optimización de los recursos energéticos nucleares y de las tierras raras demostrarán que está en lo cierto. Y si no lo está, no importa, porque los que luchan por mantener sus recursos en propiedad y sus fronteras intactas no son nadie. Solo bichos. Prescindibles. "Fumigables".
El cowboy mientras tanto, que ya no es héroe sino villano, que ha rescatado el espíritu genocida de las colonias primeras hacia el indio americano, plasma su autógrafo a diestro y siniestro, aburrido, disfrutando de cada acción descontrolada pero minuciosamente calculada que desmantela un derecho, un sueño, un futuro, una vida. Porque detrás de cada decreto hay una vida que se trunca, se rompe, se desespera, se apaga. Pero no pasa nada. Porque el cowboy pisa fuerte. Con las botas de cuero y los tacones duros. Sin mirar a los lados. Como un borrico que vuelve al establo, tapados los laterales para que nada interfiera en su marcha. Y dando coces avanza. Pisoteando a todos los bichos. Porque no importamos. Porque todos somos eso. Bichos. Prescindibles. "Fumigables".
Y la tierra se queja y el lobo traicionado aúlla. Pero nosotros los bichos no oímos. Y ellos, los de arriba, menos. Y la tierra espera que reaccionemos, mientras ella, eterna nave en viaje en el vacío , intenta enfriar el calor desatado con el agua bendita que acorde a las acciones humanas, destruye lo andado.
Muertos arrastrados por ríos sobrepasados, avisos que no llegan y ciudadanos agraviados que no encuentran consuelo, ni justicia, ni descanso.
Pero es que los trajeados están muy liados, negocios y acuerdos, comidas y reuniones importantes de verdad, inevitables, fundamentales. Porque no hay sitio para nimiedades.
Las nimiedades, somos nosotros. Porque nosotros, somos bichos. Prescindibles. "Fumigables"... ¿O no?...
Porque a veces las plagas superan la capacidad de los fumigadores...
Una termita, dos termitas, tres termitas...
¡Uy!...No hay personal para cosechar...
Una termita, dos termitas, tres termitas...
¡Uy!...¡Qué caros los huevos!
Una termita, dos termitas, tres termitas...
¡Uy! ¿Qué pasó en la bolsa con el niño-hombre malcriado que se alió con el cowboy...?
Una termita, dos termitas, tres termitas...
¡Uy! Que a todos unidos y en bloque, no nos pueden fumigar.
Todos los derechos reservados. Debido al tiempo en que vivimos, me veo en la responsabilidad de aclarar que todo lo que escribo es creación propia sin recurrir a ninguna herramienta de inteligencia artificial y que las imágenes son libres de derechos descargadas de internet.
THERIAN ©Victoria Sol Hill
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